Viditas se cansó, se pudrió, se harto, se recontremboló, o sea, está paratrás.
Y como parece que su sutilidad desbordante no es entendida, captada, ni sentida, se le ocurrió una idea maravillosmente extrema.
Hoy, para todos ustedes, mi querido, apreciado, atento e inteligente monitorespectador, les ofrezco algo que les va a dar toneladas de tiempos, alegrías, satisfacciones, y dinero. Si, no les estoy mintiendo.
Dinero.
¿O acaso a esta altura de la soirée no sabemos que todo eso vale mucha, pero mucha plata?
Cuanto de todo eso, junto con volquetes y volquetes de energía, usted a gastado en esa sensual sutilidad?
Déjemelo decir a mi.
Mucha.
por eso, y sólo por unas pocas horas, minutos, (o un beso con la cabecita de costado, mordiendote apenas el labio superior), o segundos (si, indecisión de mi vida, locura de mi corazón) lanzamos esta oferta:
Palos y bolsas.