Redefinime, normal
Ayer firmé un acuerdo con Metrovias, mi tiempo a partir de hoy se mide de la misma manera en que ellos cronometran el servicio normal de la Línea D.
No fue fácil, transitamos por varias etapas, negación, furia, negociación, depresión y finalmente aceptación, pero valió la pena.
Luego de complicados cálculos hoy puedo asegurar que tengo 20 años, deberán perdonárseme las demoras y de una buena vez voy a empezar a disfrutar las horas pico.

